Herramientas
- Cinta métrica (mejor que un metro plegable para paredes largas).
- Papel y lápiz, o el móvil, para anotar cada medida al momento.
- Un nivel o una escuadra si sospechas que la pared no está perfectamente a escuadra (habitual en construcciones antiguas).
Medir una pared regular
Mide el largo y la altura de la pared, en metros, y multiplica para obtener la superficie bruta. Si vas a alicatar solo una franja (por ejemplo, la zona de ducha hasta 2 m de altura en vez de toda la pared), mide esa altura concreta, no la altura total de la habitación.
Descontar huecos
Resta la superficie de puertas, ventanas y cualquier hueco que no se vaya a alicatar. Ejemplo con una pared de 3 × 2,4 m con una ventana de 1,2 × 1 m:
| Dato | Cálculo | Resultado |
|---|---|---|
| Superficie bruta | 3 × 2,4 | 7.2 m² |
| Hueco de ventana | 1,2 × 1 | 1.2 m² |
| Superficie neta a alicatar | 7.2 − 1.2 | 6.0 m² |
Un hueco pequeño (un enchufe, una llave de paso) normalmente no merece la pena restarlo: el margen de corte de la calculadora ya lo absorbe. Resta solo huecos grandes como puertas y ventanas.
Esquinas y remates
Si dos paredes alicatadas se encuentran en una esquina, decide antes de comprar si vas a usar cantoneras (perfiles de remate) o ingletar las piezas a 45°. Las cantoneras se compran por metro lineal de esquina, aparte del cálculo de piezas lisas; el ingletado no añade material extra pero sí tiempo de instalación.
Errores al medir
- Medir la altura de la habitación en vez de la altura real que vas a alicatar (por ejemplo, alicatar solo hasta 1,5 m en una cocina).
- No comprobar si las paredes forman ángulo recto: en viviendas antiguas, mide cada extremo de la pared y usa el valor mayor para no quedarte corto.
- Olvidar sumar la superficie de un hueco de ducha o bañera empotrada, que también hay que alicatar por dentro.